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Nombre científico: Anodorhynchus leari
Familia: Psittacidae
Reino: Animalia

Guacamayo de Lear

El guacamayo de Lear (Anodorhynchus leari) es una de las aves más amenazadas y emblemáticas del planeta, y un claro ejemplo de cómo la conservación puede revertir una situación crítica. Gracias a las acciones desarrolladas por Loro Parque Fundación, esta especie ha sido salvada de la extinción, convirtiéndose en un referente internacional en conservación internacional.

Se trata de una especie endémica del noreste de Brasil, donde habita exclusivamente en el bioma de la Caatinga, un ecosistema árido único. Destaca por su intenso plumaje azul, su poderoso pico negro y los característicos anillos de piel desnuda de color amarillo alrededor de los ojos y la base del pico.

Durante décadas fue una de las aves más misteriosas del mundo. Aunque fue descrita científicamente hace unos 150 años a partir de ejemplares bajo cuidado humano, no fue hasta 1978 cuando se localizó la primera población silvestre conocida.

Características

Peso

940 - 950 g

Esperanza de vida

Hasta 60 años

Velocidad máxima

56 km/h

Colabora con el proyecto

Comportamiento y forma de vida

Esta especie vive en estrecha relación con los grandes acantilados de arenisca de la Caatinga, donde anida formando colonias. En estas formaciones rocosas excava cavidades con su pico y expulsa el polvo con las patas, creando refugios seguros donde pasa la noche y se reproduce.

El guacamayo de Lear es granívoro y frugívoro. Su dieta es altamente especializada y depende casi exclusivamente de los frutos de la palmera licurí (Syagrus coronata). Esta fuerte dependencia alimentaria convierte a la especie en especialmente vulnerable a la degradación de su hábitat.

Es un ave diurna, social e inteligente, que suele desplazarse en grupos hacia las zonas de alimentación al amanecer, regresando a los acantilados al atardecer. Mantiene fuertes vínculos sociales y vocaliza constantemente para comunicarse con otros miembros del grupo.

Guacamayo de Lear posado sobre el tronco de una palmera, alimentándose de frutos verdes bajo la luz cálida del atardecer.

Curiosidades sobre los guacamayos de Lear

Una especie al borde de la extinción

En 1990 la población silvestre se redujo a unos escasos 60 individuos, situando a la especie al límite de la desaparición.

Un nombre peculiar

El Guacamayo de Lear toma su nombre de Edward Lear, un famoso artista-poeta de mediados del siglo XIX que pintaba guacamayos y creaba rimas sin sentido.

Un éxito de conservación

Gracias a intensas acciones de conservación, la población ha aumentado hasta 2548 ejemplares censados en 2024, uno de los mayores logros recientes en conservación de aves.

Guacamayo de Lear en pleno vuelo

Reproducción

El guacamayo de Lear presenta una reproducción lenta en el tiempo. Las parejas son monógamas y utilizan cavidades excavadas en los acantilados de arenisca para anidar.

La hembra pone generalmente uno o dos huevos. Ambos progenitores participan en el cuidado de los polluelos, que permanecen en el nido durante varios meses. Tras abandonar el nido, los jóvenes continúan dependiendo de los adultos, aprendiendo rutas de alimentación y comportamientos esenciales para su supervivencia.

Galería de imágenes del guacamayo de Lear

Comportamiento y estructura social

Esta especie presenta una estructura social basada en pequeños grupos y colonias reproductoras. La cooperación y la vigilancia colectiva son claves para su supervivencia, especialmente frente a depredadores y perturbaciones humanas.

Las vocalizaciones son fuertes y constantes, permitiendo mantener el contacto entre individuos a largas distancias, algo fundamental en un entorno abierto y árido como la Caatinga.

Bandada de guacamayos de Lear (Anodorhynchus leari) volando entre árboles
Paisaje de la Caatinga con montañas verdes, vegetación semiárida y cactus bajo un cielo azul con nubes dispersas.

Distribución geográfica y hábitat

El guacamayo de Lear ocupa actualmente solo una pequeña región árida del estado de Bahía, en América del Sur, al noreste de Brasil. Se estima que hoy utiliza apenas el 1,6 % de su hábitat original.

Su entorno se ve cada vez más afectado por la intervención humana, expansión de la ganadería, las quemas agrícolas y la recolección indiscriminada de hojas y frutos de la palmera licurí, lo que reduce drásticamente la disponibilidad de alimento.

Conservación y el papel de Loro Parque Fundación

La especie estuvo catalogada como En Peligro Crítico por la UICN entre 1994 y 2008, debido a la pérdida de hábitat, la caza y el tráfico ilegal de crías. Aunque actualmente figura como En Peligro y su tendencia poblacional es creciente, sigue enfrentando importantes amenazas. 

Uno de los mayores desafíos es la escasez de alimento. Para reducir los conflictos con los agricultores, Loro Parque Fundación impulsa un programa de compensación por daños en cultivos de maíz, evaluando y reembolsando las pérdidas causadas por los guacamayos. 

Desde 2006, Loro Parque Fundación ha criado 55 guacamayos de Learconsolidándose como referente internacional en su manejo y reproducción bajo cuidado humano. Uno de los hitos más importantes ha sido la reintroducción en Brasil de once ejemplares nacidos en Tenerife, previamente socializados con otros guacamayos. 

Hasta la fecha, una pareja nacida en las instalaciones de Loro Parque Fundación y reintroducida en Brasil ha logrado criar cuatro pichones en la naturaleza, confirmando el enorme valor de los programas de conservación ex situ y devolviendo la esperanza al futuro de esta especie única. 

Proyectos de protección de aves en Loro Parque Fundación

Proyecto de conservación del Loro Gris Africano

El loro gris africano es una especie en peligro de extinción que habita en Africa central, y cuyas poblaciones salvajes disminuyen día a día.

Más información

Agapornis nigrigenis, Inseparable Cachetón

LPF ha logrado salvar de la extinción al Inseparable cachetón, una especie muy amenazada por el comercio ilegal y por la progresiva destrucción del hábitat.

Más información

Cacatua sulphurea, Cacatúa sulfúrea

Esta especie se encuentra críticamente amenazada, con menos de 2000 ejemplares en la naturaleza. Para salvarla promovemos diversos proyectos desde el 2009.

Más información

QUÉ HACEMOS

Impulsamos el bienestar animal y la conservación de la biodiversidad

A través de proyectos propios y la colaboración en proyectos ajenos de entidades amigas, trabajamos en investigación, educación, cría responsable y conservación, trabajando con las comunidades locales.

Nuestras actividades se centran en la protección de loros de todo el planeta y en especies marinas de la Macaronesia.

Colabora con nosotros

Proyectos de conservación

Conservación

Contribuimos en proyectos de recuperación de hábitats y ecosistemas, especialmente los vinculados a loros y cetáceos.

Investigación y estudio de animales

Investigación

Apoyamos iniciativas de investigación y facilitamos el estudio y conocimiento de los animales bajo el cuidado de Loro Parque a la comunidad científica.

Labores de rescate de animales salvajes

Rescate

Colaboramos con la administración en las labores de rescate de animales salvajes enfermos o heridos, y los reincorporamos a sus hábitats siempre que resulta posible.

Proyectos de recuperación de hábitats y ecosistemas, especialmente los vinculados a loros y cetáceos.

Sostenibilidad

Seguimos un plan de sostenibilidad que busca generar un impacto positivo y servir de inspiración a otras entidades.

Cría sostenible que busca ser una red de seguridad genética de especies y a la vez una herramienta de freno para la caza furtiva.

Cría sostenible

Nuestro modelo de cría sostenible busca ser una red de seguridad genética de especies y a la vez, una herramienta de freno para la caza furtiva.

La divulgación y la concienciación sobre la crisis ambiental

Educación

Lograr un auténtico cambio en el modelo social será la única manera de enfrentar la grave crisis ambiental que amenaza la biodiversidad del planeta.