Nombre científico: Rhynchopsitta terrisi
Familia: Psittacidae
Reino: Animalia
Nombre científico: Rhynchopsitta terrisi
Familia: Psittacidae
Reino: Animalia
Nombre científico: Rhynchopsitta terrisi
Familia: Psittacidae
Reino: Animalia
La cotorra serrana oriental (Rhynchopsitta terrisi) es una de las aves más emblemáticas de las montañas del noreste de México. Endémica de este país, habita bosques de coníferas situados a gran altitud, donde encuentra tanto alimento como refugio en un entorno muy diferente al de la mayoría de los psitácidos tropicales.
Su dependencia de estos ecosistemas de montaña, junto con la pérdida progresiva de hábitat, ha convertido a esta especie en una de las aves más amenazadas de la región.
La vida de la cotorra serrana oriental está estrechamente ligada a los bosques de montaña. Fuera de la época reproductiva suele desplazarse en grupos que recorren amplias zonas en busca de alimento, aprovechando la disponibilidad estacional de semillas y otros recursos vegetales.
Aunque pasa gran parte del tiempo entre los árboles, también utiliza acantilados y paredes rocosas, elementos fundamentales para su reproducción. Sus llamadas son potentes y pueden escucharse a gran distancia, especialmente cuando los grupos se desplazan entre zonas de alimentación y descanso.
Puede encontrarse a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, una altitud poco habitual para muchas especies de psitácidos.
Sus nidos se localizan en cavidades de paredes rocosas, donde varias parejas pueden reproducirse relativamente cerca unas de otras.
Gran parte de su alimentación depende de las semillas producidas por distintas especies de coníferas.
Uno de los rasgos más llamativos de la cotorra serrana oriental es su reproducción colonial. A diferencia de muchos otros psitácidos que nidifican de forma aislada o en parejas dispersas, esta especie suele agruparse en colonias cuya formación depende, en gran medida, de la disponibilidad de alimento.
Los nidos se sitúan en huecos naturales de acantilados rocosos, donde las parejas encuentran protección frente a numerosos depredadores. La incubación dura entre 26 y 28 días y ambos progenitores participan en el cuidado de las crías.
Bajo cuidado humano sigue siendo una especie poco frecuente y solo unos pocos centros especializados han logrado mantener programas reproductivos estables.
La cotorra serrana oriental es una especie marcadamente gregaria que mantiene fuertes vínculos sociales. Durante gran parte del año forma grupos y bandadas que se desplazan de manera coordinada entre las áreas de alimentación y reproducción.
La comunicación vocal desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la cohesión del grupo, especialmente durante el vuelo y en las zonas de alimentación. Durante la época reproductiva, las parejas se establecen en colonias de nidificación situadas en acantilados y paredes rocosas, donde muestran una elevada fidelidad a los lugares de cría.
La cotorra serrana oriental es endémica del noroeste de México y se distribuye principalmente en áreas montañosas situadas entre los 1.300 y los 3.700 metros de altitud.
Habita bosques maduros de pino, pinares-encinares y bosques mixtos de coníferas, donde encuentra las semillas que constituyen la base de su alimentación. Además, suele asociarse a acantilados calizos, un elemento imprescindible para la nidificación de la especie.
La conservación de estos ecosistemas resulta fundamental para garantizar su supervivencia a largo plazo.
La cotorra serrana oriental (Rhynchopsitta terrisi) está catalogada como En Peligro por la UICN. La pérdida y degradación del hábitat, junto con su baja tasa reproductiva, han provocado un declive poblacional que amenaza la supervivencia de esta especie endémica.
Con el objetivo de mejorar el conocimiento y la protección de la especie, Loro Parque Fundación apoyó un proyecto de conservación centrado en el estudio de la biología reproductiva y los requerimientos ecológicos de la cotorra serrana oriental. Hasta la fecha, la Fundación ha destinado una inversión de 18.576 USD a esta iniciativa.
El proyecto investigó el éxito reproductivo de las colonias de cría distribuidas en distintos acantilados de la Sierra Madre Oriental, así como la influencia de las condiciones del hábitat sobre la reproducción. Para ello, se emplean sistemas de monitoreo mediante cámaras que permiten registrar el comportamiento de las aves y evaluar el éxito de los nidos sin causar molestias a los ejemplares.
Asimismo, se identificaron y caracterizaron áreas críticas de alimentación y descanso, documentando las amenazas que afectan a estos enclaves esenciales para la supervivencia de la especie. La información obtenida permite determinar la eficacia de las áreas protegidas existentes y detectar zonas prioritarias para futuras acciones de conservación.
Además, el proyecto desarrolló programas de educación ambiental dirigidos principalmente a comunidades locales y centros educativos, con el fin de fomentar el conocimiento y la protección de esta cotorra endémica y de los bosques de coníferas de los que depende.
Estos programas demuestran el valor de la investigación aplicada, la educación ambiental y la cooperación internacional impulsadas por Loro Parque Fundación para garantizar la conservación a largo plazo de esta y muchas otras especies amenazadas. Descubre otros proyectos de conservación impulsados por la Fundación.
El loro gris africano es una especie en peligro de extinción que habita en Africa central, y cuyas poblaciones salvajes disminuyen día a día.
Esta especie se encuentra críticamente amenazada, con menos de 2000 ejemplares en la naturaleza. Para salvarla promovemos diversos proyectos desde el 2009.
LPF ha logrado salvar de la extinción al Inseparable cachetón, una especie muy amenazada por el comercio ilegal y por la progresiva destrucción del hábitat.
QUÉ HACEMOS
A través de proyectos propios y la colaboración en proyectos ajenos de entidades amigas, trabajamos en investigación, educación, cría responsable y conservación, trabajando con las comunidades locales.
Nuestras actividades se centran en la protección de loros de todo el planeta y en especies marinas de la Macaronesia.
Contribuimos en proyectos de recuperación de hábitats y ecosistemas, especialmente los vinculados a loros y cetáceos.
Apoyamos iniciativas de investigación y facilitamos el estudio y conocimiento de los animales bajo el cuidado de Loro Parque a la comunidad científica.
Colaboramos con la administración en las labores de rescate de animales salvajes enfermos o heridos, y los reincorporamos a sus hábitats siempre que resulta posible.
Seguimos un plan de sostenibilidad que busca generar un impacto positivo y servir de inspiración a otras entidades.
Nuestro modelo de cría sostenible busca ser una red de seguridad genética de especies y a la vez, una herramienta de freno para la caza furtiva.
Lograr un auténtico cambio en el modelo social será la única manera de enfrentar la grave crisis ambiental que amenaza la biodiversidad del planeta.